Un libro siempre merece un marcapáginas a su altura. El marcapáginas Bon Vivant de Octaevo es la respuesta a esa demanda: un objeto de latón barnizado, troquelado con precisión, que convierte el gesto de guardar la página en un pequeño acto de diseño. Sus 117 × 50 mm tienen la escala justa para que no pase desapercibido entre las hojas y al mismo tiempo no compita con el libro que lo contiene.

Octaevo es un estudio de diseño fundado en Barcelona que toma su nombre del formato tipográfico en octavo. Desde ahí construye una visión muy particular del objeto editorial: piezas que viven en la intersección entre el arte gráfico, la artesanía y el regalo de calidad. El Bon Vivant es uno de sus objetos más reconocibles, con un logotipo en relieve que lo identifica sin necesidad de etiquetas.
El latón barnizado es un material que envejece bien. Con el uso adquiere pátina, pequeñas marcas que lo hacen más personal con el tiempo. No es un objeto de usar y tirar: es una pieza que dura, que viaja entre libros, que se presta y no se devuelve. El troquelado con logotipo en relieve añade un nivel de detalle que solo se aprecia de cerca, en la mano, cuando se le dedica atención.
El montaje sobre display grueso de 0,5 mm lo convierte también en un objeto de presentación impecable. Como regalo, no necesita envoltorio: ya viene empaquetado en su propio formato, listo para dar sin más. Para alguien que ama los libros, el diseño o Barcelona, el Bon Vivant de Octaevo es una elección que no falla.

Por qué elegir esta pieza
El marcapáginas Bon Vivant de Octaevo no es un accesorio genérico. Es un objeto con firma, con historia, con un estudio detrás que tiene una filosofía clara sobre qué significa hacer bien las cosas pequeñas. En un mundo de objetos desechables, este marcapáginas es exactamente lo contrario: duradero, específico, barcelonés.
Como regalo a €14,90 es uno de esos argumentos perfectos: suficientemente especial para sorprender, suficientemente accesible para no generar presión. Funciona para cumpleaños, para Sant Jordi, para agradecer, para acompañar un libro que se regala. Y funciona igual de bien como capricho propio, como el pequeño lujo cotidiano que merece el ritual de leer.
El diseño de Octaevo tiene siempre esa doble dimensión: es funcional y es también una declaración estética. El Bon Vivant no solo guarda la página: afirma que quien lee tiene gusto, y que ese gusto se extiende a los objetos que conviven con los libros.
Descubre más objetos de regalo y decoración en nuestra sección de Accesorios Decorativos o explora toda la selección de Objetos para la Casa en Mardecava.